"Heme aquí, frente a la máquina; ¡Cuán peligroso eso es!
El pertenecer a una hermandad como la mormona, tiene muchas cosas a favor y por eso la integro, pero, puede llegar a ser muy riesgoso, cuando virtudes precisadas para integrarla son la paciencia y la tolerancia, porque estas dos virtudes se personifican (como decia Isidoro) y te llevan a su terreno, nada fácil de caminar, ja.
Además de las cosas cómicas de mi pueblo el “Santa” y la “comunidad mormona”, escribiré de tanto en tanto “las cosas de mi alma”, para seguir a un tal Nefi, contemporáneo de Jeremías, el conocido profeta del Antiguo Testamento.
Para el que es muy sensible a mis palabras, recomiendo leer 2 Corintios 11:1. Desde ya mil disculpas. Las cosas del Santa, ya sabrán…
Santiago Carbajal
|
Hace unos días entre al foro. No se como se usa ni nada, solo entre y leí algunas cosas escritas (no me pregunten en que parte ni nada). Había conversaciones de mascotas y hasta con fotos de los lindos animalitos. Eso me llevo a preguntarme que hay de mí. ¿Estoy orgulloso de mis mascotas? Jaja. Es verdad que nunca los baño y si los acaricio es porque ya tengo las manos sucias, pero para demostrarles mi afecto les dedico estas pocas palabras... especialmente a Canela. Los carbis nunca fuimos de tener muchas mascotas. Recuerdo a Petunia, aquella perra entrada en años y delgada de color negro y blanco, era una buena perra. Estuvo con nosotros hasta que un vecino se preocupo tanto en ella como para darle de comer carne con vidrios. Pobre Petunia, aunque yo era pequeño la recuerdo bien, como una perra flaca e inofensiva de color negro y blanco.
|
|
|
|
(Otra historia, otro día distinto… mismo hermano 'En su constante cuidado II' )
Este mismo hermano se paró en el pasillo a la puerta del baño de la capilla, otra mañana de domingo, y dice con aire de indignación: “Pero, no hay papel higiénico en este baño, Obispo a ver si mejora las cosas, mire esto, no hay papel higiénico y me tuve que limpiar con un libro que encontré”. Mi padre lo miró resignado mientras el sujeto se iba caminando. En su mano un libro deshojado… un libro que va mano a mano con la Biblia. El “palo de José” deshojado. Al final hicimos duelo por algunos capítulos de Moroni. Bienvenidos al Santa.
|
|
Era un domingo, en la mañana, yo estaba en la iglesia. Mis tres hermanas entonces bastante niñas se quedaron solas en cama para recuperarse de la salud. Resulta que a media mañana tocan a la puerta que estaba trancada hasta que regresara el resto de la familia. Ellas, inconscientes de la hora se pararon para mirar por la ventana quien tocaba con tanta insistencia, pues a la tercera vez ya se notaba algo furioso por la negligencia en abrirle. De reojo ven el reloj observando que aún era temprano para que los padres regresaran de las reuniones dominicales. Así que, por la ventana y a través de la cortina trataron de divisar al personaje de este relato.
|
|
|
|
|
|
|
|
Página 9 de 10 |